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corazon de nubeJn 15, 9-17
Solo en la primera parte del capítulo 15, aparece siete veces uno de los verbos preferidos por el autor del cuarto evangelio: ménein, que puede traducirse como "estar", "morar" o "permanecer". Comporta la idea de un estar-en, de manera continuada y estable, hasta el punto de llegar a ser "uno" con quien se permanece.
Jesús tiene conciencia de permanecer en el Padre y en los discípulos, y eso mismo es lo que desea que sus discípulos hagan consciente. Todo permanece ya, y desde siempre, en la Unidad, porque no puede existir nada al margen de nada. Lo que nos falta es tomar conciencia de ello, salir del engaño al que nos induce la mente, para reconocerlo y vivirlo. No somos islotes separados; siempre somos-en y somos-con.
El olvido de esta realidad hace que nos reduzcamos al ego –la identidad que nos proporciona nuestra mente- y vivamos a partir de esa creencia. Egocentrismo, individualismo, soledad, miedo, ansiedad, enfrentamiento... son las primeras consecuencias de aquel engaño.
Permanecer en Jesús y en el Padre equivale a experimentarnos en esa identidad profunda, que es no-dual y, por tanto, compartida. No cabe intimidad mayor: más allá de los "mapas" que son las creencias y las religiones –mapas valiosos en muchos casos-, nos reconocemos en el "Territorio" común. Más allá de pensarnos como "sarmientos" separados, nos descubrimos ser "vid" unificada.
Y eso mismo es Gozo, alegría que "nadie puede quitar". Porque no se halla a merced de lo que pueda ocurrir, sino que constituye el fondo mismo que somos y que compartimos con todos los seres.
Es el gozo permanente, que puede convivir con movimientos emocionales de diverso tipo, como aquella espaciosidad no-dual que abraza tanto alegrías como tristezas más superficiales y episódicas.
Y el Gozo es también uno con el Amor. "Ama, y haz lo que quieras": en esta máxima resumía san Agustín el comportamiento moral del cristiano. Para el evangelio, es así: el único mandato de Jesús –"los mandamientos de mi Padre", "lo que yo os mando"-  es el amor.
Y, sin embargo, los manuales, los catecismos y las predicaciones han elaborado listas interminables de mandamientos, llegando en ocasiones a una casuística que hoy nos haría sonrojar.
Los factores que explican ese deslizamiento son varios: la necesidad de todo grupo de darse un ordenamiento jurídico; la necesidad de responder a situaciones concretas de la vida cotidiana; la necesidad de "tranquilizar" la conciencia –siempre es más fácil y menos exigente cumplir una lista de preceptos que, sencillamente, amar-; el ejercicio del poder, por parte de la autoridad, en forma de control de las conciencias... Sin embargo, frente a esos o cualesquiera otros motivos, es bueno volver a la originalidad de Jesús: "Esto os mando: que os améis unos a otros".
 
Enrique Martínez Lozano

(José M. Vidal, 19 de Abril)

No cabe un alfiler en la Plaza de San Pedro, para escuchar al Papa Francisco en el regina coeli. Un Papa triste y dolido por la nueva "tragedia" del Mediterráneo, con cientos de inmigrantes desaparecidos. Bergoglio explica que son "hermanos nuestros, que buscaban una vida mejor". Y pide a la comunidad internacional que "actúe con rapidez y decisión", para que tragedias así no se vuelvan a repetir.
Algunas frases del Papa
"En las lecturas de hoy resuena por dos veces la palabra testimonio"
"Los apóstoles no podían callar su extraordinaria experiencia de la resurrección"
"La Iglesia tiene la obligación de prolongar en el tiempo esta misión"
"Todo bautizado es llamado a testimoniar con palabras y vida que Jesús ha resucitado, está vivo y en medio de nosotros"
"Todos estamos llamados a testimoniar que Jesús está vivo"
"El testigo es uno que ha visto, recuerda y cuenta"
"Tres verbos que describen la identidad y la misión"
"El testigo es el que ha visto una realidad"
"El testigo cuenta no de una forma fría, sino como alguien que se ha dejado cuestionar y, desde entonces, ha cambiado su vida"
"La testimonianza cristiana no es una teoría ni una ideología ni un moralismo, sino un mensaje de salvación"
"El cristiano debe ser humilde, valiente y misericordioso"
"Comunicar la potencia liberadora del Jesús vivo"

naufragos 2

Texto íntegro de las palabras del Papa antes de la oración del Regina Coeli

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En las lecturas bíblicas de la liturgia de hoy resuena dos veces la palabra "testigos". La primera vez es en los labios de Pedro: él, después de la curación del paralítico en la puerta del templo de Jerusalén, exclama: " Mataron al autor de la vida. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos". (Hechos 3,15). La segunda vez es en los labios de Jesús resucitado: él, la noche de Pascua, abre la mente de los discípulos al misterio de su muerte y resurrección y les dice: "Ustedes son testigos de todo esto." (Lc 24,48). Los Apóstoles, que vieron con los propios ojos al Cristo resucitado, no podían callar su extraordinaria experiencia. Él se había mostrado para que la verdad de su resurrección llegara a todos mediante su testimonio. Y la Iglesia tiene la tarea de prolongar en el tiempo esta misión; todo bautizado está llamado a dar testimonio, con las palabras y con la vida, que Jesús ha resucitado, que Jesús está vivo y presente en medio de nosotros. Todos nosotros estamos llamados a dar testimonio de que Jesús está vivo.
Podemos preguntarnos: pero, ¿quién es el testigo? El testigo es uno que ha visto, que recuerda y que relata. Ver, recordar y relatar son los tres verbos que describen la identidad y la misión. El testigo es uno que ha visto, con ojo objetivo, ha visto una realidad, pero no con ojo indiferente; ha visto y se ha dejado involucrar por el evento. Por esto recuerda, no sólo porque sabe reconstruir en modo preciso los hechos sucedidos, pero también porque aquellos hechos le han hablado y él ha captado el sentido profundo. Entonces el testigo relata, no en manera fría y distante sino como uno que se ha dejado poner en cuestión y desde aquel día ha cambiado vida. El testigo es uno que ha cambiado vida.
Testigos del Señor resucitado, llevando a las personas que encontramos los dones pascuales de la alegría y de la paz
El contenido del testimonio cristiano no es una teoría, no es una ideología o un complejo sistema de preceptos y prohibiciones o un moralismo, sino que es un mensaje de salvación, un evento concreto, es más, una Persona: es Cristo resucitado, viviente y único Salvador de todos. Él puede ser testimoniado por quienes han hecho una experiencia personal de Él, en la oración y en la Iglesia, a través de un camino que tiene su fundamento en el Bautismo, su alimento en la Eucaristía, su sello en la Confirmación, su constante conversión en la Penitencia. Gracias a este camino, siempre guiado por la Palabra de Dios, todo cristiano puede transformarse en testigo de Jesús resucitado. Y su testimonio es mucho más creíble cuanto más transparenta un modo de vivir evangélico, alegre, valeroso, humilde, pacífico, misericordioso. En cambio, si el cristiano se deja llevar por la comodidad, por la vanidad, por el egoísmo, si se vuelve sordo y ciego a la pregunta sobre la "resurrección" de tantos hermanos, ¿cómo podrá comunicar a Jesús vivo, como podrá comunicar la potencia liberadora de Jesús vivo y su ternura infinita?

María, Madre nuestra nos sostenga con su intercesión para que podamos volvernos, con nuestros límites, pero con la gracia de la fe, testigos del Señor resucitado, llevando a las personas que encontramos los dones pascuales de la alegría y de la paz.
Palabras tras la bendición
"Llegan en estas horas noticias relativas a una nueva tragedia en las aguas del Mediterráneo. Un barco, cargado de emigrantes, se hundió la pasada noche...con cientos de víctimas"
"Expreso mi más sentido dolor ante tal tragedia y aseguro para los desaparecidos y sus familias mi recuerdo y mi oración"
"Dirijo un llamamiento para que la comunidad internacional actúe con decisión y prontitud, para evitar que semejantes tragedias se repitan"
"Son hombres y mujeres como nosotros, hermanos que buscan una vida mejor, hambrientos, perseguidos, heridos, explotados, víctimas de guerras...buscan una vida mejor"
"Buscaban la felicidad"
"Os invito a rezar en silencio primero y, después, todos juntos, por estos hermanos y hermanas"

naufragos rescatados

por Xabier Pikaza Ibarrondo

Me cuesta encontrar en mi interior esa palabra: Yo soy Lampedusa, no logro descubrirla del todo, me da rubor decirla, me avergüenza:
¿Quién soy para decir así, Soy Lampedusa, sentado en mi mesa de trabajo, con el sol de frente, el gran campo que llega a mi ventana y a lo lejos el monte nevado, tranquilo, de Gredos?
¿Quién soy yo para decir Soy Lampedusa, recién tomado un café, que ha venido desde Etiopía o Colombia, preparado en una cafetera italiana, comprado cerca, en el supermercado lleno de cosas que sobran...?
¿Quién soy yo…? Y sin embargo, invitado por Jesús, me atrevo a decirla, porque él la dijo Jesús (ésta fue la última palabra "pública" de su historia, según Mt 25, 31-46:
- Tuve hambre…y me disteis (no me disteis) de comer
- Tuve sed… y me disteis (no me disteis) de beber
- Fui extranjero y me (no me) acogisteis
- Estuve enfermo o en la cárcel… y me (no me) visitasteis
- Estuve perdido por el mar errante, buscando una tierra y me (no me) acogisteis.

Me atrevo de decir con Jesús esa palabra, porque sólo ella puede mantener nuestra humanidad en vida. Sólo si digo (sólo si decimos todos Yo soy Lampedusa, podremos seguir viviendo sobre este mundo, y no matarnos todos):
- Estamos en el límite, como dijo Dt 30: Pongo ante vosotros la vida y la muerte... (Muchos escogemos una vida que lleva a la muerte).
- Estamos ya ante una economía hecha de muerte, no hace falta que esperemos más para ver lo que pasa; bajando está pendiente moriremos (nos mataremos) todos, como dijo ya Jesús en Mc 13 o Mt 24-25.
- Estamos ante vallas asesinas de infierno, alambradas y mares que dividen dos mundos (o dos simples barrios de un pueblo), como Ceuta o Belén de Judea, como el Gran Muro de USA, o cien muros más que nos separan a unos de otros con odio o dinero/religión de muerte, de tal forma que al fin moriremos todos (quien a hierro separa, a hierro muere).
- Navegamos sobre mar de destrucción como en las aguas de Libia y Lampedusa, discutiendo en un gran trasatlántico de lujo sobre leyes y normas (economías y estados, FMI, OMC, Europa...), mientras siguen muriendo 7, más 7, más 7, hasta setecientos, es decir, casi todos, por culpa de muchos.
La “culpa” es de muchos:
La culpa es del hambre de las mayorías y de la riqueza injusta de un sistema económico y social (cultural) lleva a la muerte (pueden buscarse escusas de religiones y cultura, pero la causa real es el hambre, la injusticia...
 ‒ La culpa viene de la ostentación de una cultura de imagen que atrae a los hambrientos o menos ricos de "otros mundos", con su falso espejismo de libertad mentirosa y de dinero fácil. El mismo "cielo" falso se vuelve de esa forma infierno.
 ‒ La culpa inmediata es de las mafias de los “transportistas” de muerte, los pequeños y los grandes negociantes de la carroña, que se alimentan de cadáveres. Sí podrán elevarse vallas más eficaces en Ceuta o en USA, podrán vigilarse los mares con drones... de forma que nada se mueva en las aguas (ni una patera...), pero con eso no se resuelve nada. La solución es decir como Jesús "yo soy el hambriento"... y buscar un camino distinto de vida solidaria, empezando siempre por "nosotros" (de un lado y de otro).
 ‒ Es culpa de las naciones/estados (que no están al servicio del hombre concreto, sino del mismo Estado...); es culpa de los poderes del mundo hechos mafias de dinero, la "mamona" que Jesús supero que el "diablo", es decir, el anti-dios concreto, destructor de la vida material y de la vida "del alma", es decir, de los principios éticos de solidaridad
- Es también culpa mía, pues sigo sentado alegre en la proa de mi ventana y diciendo libertad, mientras mueren y vuelven a morir más de 700. No sé qué más hacer... seguir escribiendo a favor de la solidaridad, abrir pequeños caminos de justicia, querer entender a todos dialogando...
No me atrevo a decirlo por mí mismo, pero lo digo con Jesús
- Yo soy tú, yo soy vosotros, cada uno de los 700 de Lampedura y de los 40.000 que hoy mismo están muriendo de hambre en el mundo.
- Yo “soy Lampedusa” (estuve hambriento, perdido en el mar…), pero el mismo tiempo puedo y debo hacer presente en aquel mar y en todo el mundo de los hambrientos y enfermos, con mi pequeño testimonio de humanidad, con este blog solidario, con los libros que escribo (quiero escribir) al servicio de una humanidad que se quiere y dialoga... diciendo yo soy todos.
- Por encima de mafias de dinero (grandes y pequeñas), por encima de religiones que enferman también, y de estados que se buscan a sí mismo (para bien de algunos que roban y roban), quiero elevar hoy mi candela de humanidad, la de la primera imagen, diciendo, simplemente: Yo soy humanidad, todos nosotros somos "uno" (en el Dios de Cristo..., o en la humanidad solidaria, si no creo expresamente en ese Dios).
mujer en barca

 

Otra imagen
Junto a la candela inicial de "yo soy Lampedusa" he querido poner hoy la imagen de una mujer que "va a morir" en su barca de flores, con música de fondo, sobre un mar donde muchos olvidamos el sentido de la humanidad. Que esa segunda imagen de mujer en una barca de muerte nos permita evocar mejor el don y la exigencia de la solidaridad humana

Por: Paco Nadal

cruceroNoticia impactante, ¿verdad? Pero tranquilos: el titular es mentira. De ser cierto correrían ríos de tinta en los periódicos durante semanas, se emitirían horas y horas de informativos especiales en todas las televisiones, habría despieces en ellos con pequeñas biografías de todos los fallecidos, el Parlamento Europeo tomaría cartas en el asunto y los gobiernos nacionales también, se cambiarían normas, se establecerían leyes para que esto no volviera a pasar, se revisaría la normativa de cruceros y hasta se modificaría el Padrenuestro o la receta de la Coca-Cola si fuera necesario para que semejante tragedia no se repitiera.
Pero como os digo, el titular es mentira. O al menos, inexacto. Efectivamente ayer murieron ahogadas 700 personas en el Mediterráneo, frente a las costas de Malta. Pero no eran europeos blancos, lustrosos y bien comidos como tú o como yo. Eran negros y eran pobres. Y el barco no era un lujoso crucero de vacaciones como el de la foto de arriba, sino una chatarra flotante sobrecargada como la de la foto de abajo. Del resto de la noticia, todo es cierto. 700 vidas que buscaban un futuro en otro lugar del mundo menos inhóspito que el suyo desaparecidas en un suspiro porque el barco-chatarra donde las habían colocado las mafias asesinas de seres humanos volcó al irse todos a la misma borda cuando apareció en el horizonte un pesquero portugués que acudía en su auxilio.
En este blog hablo de viajes y de turismo. Hablo de cosas banales, intrascendentes y lúdicas a las que una parte privilegiada de la humanidad podemos dedicar nuestro tiempo libre. Pero hoy no me sale hablar de turismo ni recomendar buenos hoteles ni describir rutas maravillosas. Me moriría de vergüenza si lo hiciera.

naufragosHoy me sobrecoge la pena de ver cómo mientras unos podemos cruzar los mares bebiendo champán en camarotes con aire acondicionado, los desheredados del África subsahariana -pobres entre los pobres- mueren por miles cada temporada ahogados a las puertas de nuestra casa intentando encontrar una vida más justa para ellos y para sus hijos.
Sé que la solución al problema no es fácil. Aunque combatiéramos a esas mafias (que no lo hacemos), aparecerían otras. Mientras haya demanda habrá asesinos malnacidos dispuestos a poner la oferta. También sé que la solución de África no es que todos se vengan a Europa.
La única solución para África es que los países ricos se decidan a invertir en futuro para los habitantes de ese continente. Que unamos nuestros esfuerzos para crear infraestructuras, empresas, colegios, hospitales y empleo en África. Y además lo hagamos usando cauces no gubernamentales: el mayor enemigo de todos esos desheredados de la Tierra no son la olas del Mediterráneo; son sus propios gobernantes, corruptos e ineptos hasta límites insospechados que llevan décadas viviendo a costa de sus pueblos.
Pero soy pesimista y sé que pedir esto es como un brindis al sol. Mañana, pasado mañana a más tardar, esos 700 “turistas” negros y pobres habrán pasado a la hemeroteca. Ya nadie se acordará de ellos y nosotros y nuestros gobernantes volveremos a las pequeñas miserias diarias de nuestro mundo placentero y organizado.
Pero si quieres ayudar sin necesidad de que tu gobierno se decida a hacerlo antes hay mucha gente anónima, muchas ONG's, muchas asociaciones sobre el terreno trabajando por la dignidad de esos seres humanos. Y puedes ayudarles ya, ahora mismo, sin esperar a que la Asamblea General de la ONU se reúna para mirarse el ombligo. Es decisión tuya.
¿Cuántos parias hacinados más deberán morir ahogados en un barco-chatarra a la vista de nuestras playas para que tomemos conciencia de que este SÍ es nuestro problema, el de todos?
Lo dijo hasta el Papa: “Eran hombres y mujeres como nosotros. Buscaban la felicidad”
Perdonad la digresión. Pero hoy no podía hablar de turismo.

(18 febrero/2 abril)
Por Jesús de las Heras Muela

cruz en CuaresmaLa Iglesia católica se dispone a recorrer el tiempo litúrgico y espiritual de la Cuaresma, los cuarenta días de camino hacia la Pascua. La Cuaresma es siempre tiempo y don de Dios para la conversión, para la renovada y permanente toma de conciencia de la obra de la salvación en Jesucristo y por Jesucristo. El ayuno, la limosna y la oración son los tres medios tradicionales y bien fecundos para recorrer este tiempo de gracia, este día –cuarenta días- de salvación. Desde estas claves, ofrecemos a continuación y con  una clara finalidad pastoral y catequética los siguientes decálogos.

LO QUE ES LA CUARESMA:

1.- La cuaresma nació como desarrollo pedagógico de un aspecto central del misterio cristiano celebrado en el triduo pascual. Destaca la perspectiva de su referencia a Jesucristo.

2.- La cuaresma ha sido siempre el tiempo litúrgico más caracterizado del cristianismo. Es un conjunto de cuarenta días, cuya razón de ser originaria fue la de imitar el ayuno previo del Señor al comienzo de su ministerio apostólico.

3.- La cuaresma es privilegio aptísimo para vivir en y de la Palabra de Dios. Vivir en y de la Palabra significa leerla, rezarla, meditarla, abrirse a ella, confrontarse con ella, poner a su tamiz y a su luz nuestra propia existencia. Llenarse de ella para sea la música y la letra de la pletina de nuestra alma y de la partitura de nuestro corazón.

4.- Toda la liturgia de la cuaresma, tanto en sus aspectos rituales como en la misma liturgia de la palabra, está transida de hermosísimos símbolos que ayuden y hagan visible el camino cristiano de la conversión. Estos símbolos son el desierto, la luz, la salud, el agua, el perdón, la liberación, la cruz y la resurrección.

5.- Los personajes bíblicos que iluminan el camino cuaresmal son José hijo de Jacob, Ester, la casta Susana, Jeremías, el ciego de nacimiento, el hijo pródigo, el padre del hijo pródigo, la samaritana, la mujer adúltera y arrepentida, Zaqueo, el buen ladrón… y, sobre todo, Jesús de Nazaret.

6.- La cuaresma encuentra en la oración la más apropiada de sus atmósferas y de sus escuelas. La oración cuaresmal debe ser más frecuente y habitual. Su tonalidad propia es la humildad, la insistencia, la confianza. Es oración de súplica y de petición. La oración cristiana de la cuaresma debe intensificar sus dimensiones bíblica y litúrgica, de gran riqueza, variedad, matices y contenidos durante los cuarenta días de este tiempo. En este sentido, la oración litúrgica ha de ser más pausada, sencilla, cordial, humilde, pobre, seria y profunda.

7.- El ayuno es el segundo camino cuaresmal, según el Papa San León Magno. Se trata del ayuno del hombre viejo, del ayuno del pecado, de la renuncia a los propios caminos para abrazar los caminos de Jesucristo. Se trata de privarnos de algo en favor de alguien necesitado, que podemos nosotros mismos o nuestro prójimo. El ayuno no es, pues, una ejercitación meramente voluntarista o hasta masoquista. Es una opción de purificación y de intercesión.

8.- La vigente normativa eclesiástica de la abstinencia de carne durante todos los viernes de cuaresma y del ayuno y de la abstinencia el miércoles de ceniza y el viernes santo pueden ayudarnos a recorrer esta segunda vía cuaresmal y penitencial, antes citada.

9.- La limosna, la caridad, la solidaridad es el tercero de los caminos tradicionales y permanentes de la cuaresma. ¡Tenemos tantas demandas de justicia para vivir la limosna, la caridad cuaresmal!

10.- La cuaresma es un tiempo para vivir de ella. Es un tiempo para practicarla, para ejercitarla no como un fin en sí mismo sino como un medio, un camino hacia la pascua. Por ello, para recorrer adecuada y cristianamente la cuaresma debemos buscar y desarrollar nuevos espacios oracionales y devocionales. El rezo, antes tan habitual del Vía Crucis, durante, al menos, los viernes de cuaresma, es una praxis que, lejos de haber perdido su vigencia y sentido, debe ser potenciada y recuperada en nuestra Iglesia en medio de una sociedad donde la realidad y el misterio de la cruz siguen presentes y desafiantes. Otras maneras espléndidas y siempre fecundas para recorrer este camino cuaresmal de la oración será practicar algún día de retiro o de ejercicios espirituales, que nos llenarán de fuerza, de gracia y de vida, siempre necesarias para todos y participar en conferencias, charlas y escuelas cuaresmales.

DECÁLOGO DE LOS PERSONAJES DE LA CUARESMA


La Samaritana 1

 

1.- LA SAMARITANA: Es el ejemplo de la persona alejada, que se encuentra con Jesús, se abre a su diálogo, se deja interpelar, abre su conciencia y Jesús transforma su vida. Necesitaba el agua viva para limpiar las adherencias y suciedades de su vida anterior. El agua de Jesucristo la limpia y purifica y se convierte en otra persona y en un testigo. (Jn 4, 1-31)

 

Mujer adúltera 1

 

2.- LA MUJER ADULTERA: Personifica la capacidad de misericordia de Jesucristo. Habla del misterio del perdón cristiano. Llama a la sinceridad del corazón y de una vida recta partiendo de uno mismo. Alerta sobre nuestros juicios y prejuicios. Habla de la necesaria apertura cristiana hacia todas las personas, que siempre son dignas del amor y del perdón de Dios. Testimonia la potencialidad salvadora de la mirada compasiva de Jesucristo. (Jn 8, 1-11)

 


hijoprodigo3.- EL PADRE DE LA PARÁBOLA DEL HIJO PRÓDIGO: Es la imagen del Dios Padre rico en misericordia. Nos recuerda su amor, su bondad, su espera. Cree en la libertad y confía en el retorno de su hijo. No inquiere, no lleva cuentas del mal, sino que siempre está dispuesto al abrazo del perdón, de la reconciliación y de la vida nueva. Es justo desde el amor, un amor que no tiene medidas ni reglas puramente humanas. (Lc 15,11-32).


hijo prodigo24.- EL HIJO PRÓDIGO: Es, de nuevo, imagen de los alejados y de aquellos que hacen, en algún momento, un uso indebido de su libertad y de sus derechos. Es prototipo, en primera instancia, de quien piensa sólo en sí mismo y busca los placeres rápidos, inmediatos y efímeros. Es después representación de la obra de la gracia, que también desde situaciones, circunstancias y conveniencias humanas, va moviendo el corazón hacia la conversión. Toma conciencia de su situación de postración, se pone en camino, se deja guiar por la reconciliación y experimentan el don y la gracia inmensos del perdón y del amor. (Lc 15,11-32).

 

hermano de hijo prodigo5.- EL HERMANO MAYOR DEL HIJO PRÓDIGO: Es reflejo de tantos de los planteamientos de los “cercanos”, de los que se mantienen en la Iglesia, pero que no acaban de abrir del todo su alma a la sabiduría de Dios y a la plenitud del Evangelio. Lleva “cuentas”, el calculador, lo tiene todo apuntado, tiene sus razones y sus derechos. Pero necesita encontrar las verdaderas razones y derechos de la gratuidad, del perdón y del amor.

 

Nicodemo

 

6.- NICODEMO: Representa al hombre cabal, religioso y recto que busca la verdad. La cuaresma es tiempo para no anclarnos en la “verdad” de nuestros pensamientos y opciones sino de ponernos en camino en la búsqueda de la verdad auténtica y definitiva. (Jn  3.1-21)

 

 

piscina de Betesda

 

7.- EL ENFERMO DE LA PISCINA DE BETESDA: Es el prototipo del enfermo que aguarda la salud y de quien necesita ayuda de los demás. Llevaba enfermo 38 años y nadie le había empujado a la piscina de las aguas sanadoras. El cristiano debe estar alerta para descubrir a quien necesite de nosotros. El enfermo de la piscina de Betesda, una vez sanado, es también modelo de agradecimiento y de testimonio.

 


ciego de nacimiento8.- EL CIEGO DE NACIMIENTO: Representa la oscuridad y la ceguera como enfermedad del cuerpo y como enfermedad del alma. Cuaresma es descubrir las oscuridades de nuestra vida cristiana y buscar la mano sanadora de Jesús, que, a través de su Iglesia, unta el barro y el ungüento de la luz en los ojos de nuestra alma. La fe es la luz; Jesús es la luz. Vivir sin la fe, vivir sin Jesús es oscuridad y ceguera. Y el cristiano, como el ciego de nacimiento, una vez recobrada la vista, debe ser testigo de la Luz. (Jn 9, 1-41)

 

lázaro29.- LÁZARO: Es el amigo de Jesús. Es el resucitado, signo y primicia de la gran Resurrección de Jesucristo, prenda de nuestra futura resurrección. También nosotros, si creemos, si mantenemos y cultivamos la amistad con Jesús, podremos ver la gloria de Dios y dar testimonio de ella con nuestras obras. Lázaro, junto a sus hermanas Marta y María, habla de la necesidad de mantener un trato de intimidad con Jesús y de hacer de nuestra cuaresma tiempo y espacio para nuestra Betania cotidiana. (Jn 11, 1-44).

 


María de Nazareth

 

10.- MARÍA DE NAZARET: Es la madre, es la solidaria, la asociada a la pasión, muerte y resurrección de su Hijo Jesucristo. Mira la pasión y la pascua con ojos y corazón compasivos, como Jesús. Está. Testimonia así la fuerza decisiva de la presencia, de la compañía, de saber estar en el lugar donde debemos estar. María de Nazaret nos ha de ayudar a permanecer al pie de la cruz de nuestros hermanos y a saber acompañarlos con nuestra presencia y amor en sus Vías Dolorosas. (Jn 19, 25-27).

 

DECÁLOGO DE LA CONVERSIÓN CUARESMAL:

1.- La conversión es recordar que el Señor nos hizo para sí y que todos los anhelos, expectativas, búsquedas y hasta frenesíes de nuestra vida, sólo descansarán, sólo se plenificarán, cuando volvamos a El.

2.- La conversión es la llamada insistente a asumamos, reconozcamos y purifiquemos nuestras debilidades.

3.- La conversión es ponernos en el camino, con la ternura, la humildad y la sinceridad del hijo pródigo, de rectificar los pequeños o grandes errores y defectos de nuestra vida.

4.- La conversión es entrar en uno mismo y tamizar la propia existencia a la luz del Señor, de su Palabra y de su Iglesia y descubrir todo lo que hay en nosotros de vana ambición, de presunción innecesaria, de limitación y egoísmo…

5.- La conversión es cambiar nuestra mentalidad, llena de eslóganes mundanos, lejana al evangelio, y transformarla por una visión cristiana y sobrenatural de la vida.

6.- La conversión es cortar nuestros caminos de pecado, de materialismo, paganismo, consumismo, sensualismo, secularismo e insolidaridad y emprender el verdadero camino de los hijos de Dios, ligeros de equipaje.

7.- La conversión es examinarnos de amor y encontrar nuestro corazón y nuestras manos más o menos vacías.

8.- La conversión es renunciar a nuestro viejo y acendrado egoísmo, que cierra las puertas a Dios y al prójimo.

9.- La conversión es mirar a Jesucristo -como hizo Teresa de Jesús a su Cristo muy llagado- y contemplar su cuerpo desnudo, sus manos rotas, sus pies atados, su corazón traspasado sentir la necesidad de responder con amor al Amor que no es amado.

10.- Y así, de este modo, la conversión, siempre obra de la misericordia y de la gracia de Dios y del esfuerzo del hombre, será encuentro gozoso, sanante y transformador con Jesucristo

 

DECÁLOGO DEL SIGNO CUARESMAL DE LA CENIZA

miércoles ceniza1.- Este signo quiere expresar el reconocimiento de nuestra condición humana, tan limitada y corruptible. Así lo expresa una de las fórmulas con las que el sacerdote puede imponer la ceniza a los fieles: “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”. La ceniza habla de caducidad, de lo perecedero. La ceniza es también signo de la posibilidad de resurgir. En el fuego quedan siempre en el rescoldo las cenizas.
2.- La ceniza simboliza el árbol quemado y calcinado. Fue precisamente en un árbol -el árbol de la cruz- donde Jesucristo fue crucificado. Evoca la cruz y anticipa también la Pascua. El árbol de la cruz es el árbol de la vida.
3.- La ceniza nos llama asimismo a la humildad, a la austeridad. Nos alerta sobre el orgullo y la autosuficiencia. ¡Qué más pobre e insignificante que la ceniza!
4.- La ceniza nos interpela a poner el fundamento de nuestra existencia en Jesucristo, Hoja y Árbol perennes. Sólo El nos puede liberar de la destrucción, de la corrupción y de la muerte. Cristo es la verdadera y única medicina de inmortalidad y eternidad.
cuaresma25.- La ceniza es símbolo de conversión. Por eso, al imponer la ceniza, la fórmula más usada es la que dice: “Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.   
De este modo, al hilo de un texto reciente de las publicaciones diocesanas semanales de las Iglesias en Aragón, podemos afirmar que la ceniza que Dios quiere, que la ceniza cristiana es:
1.- Que no te gloríes de ti mismo: Tus talentos los recibiste para servir.
2.- Que no te consideres dueño de nada: eres sólo un humilde administrador.
3.- Que aprecies el valor de las cosas sencillas y humildes, de los pequeños gestos cotidianos.
4.- Que vivas el momento presente en compromiso y esperanza, vislumbrando en el quehacer de cada día el rostro de la eternidad.
5.- Que no temas desesperadamente al sufrimiento, al dolor, a la destrucción, a la muerte: La ceniza surge de un árbol y para los cristianos ese árbol no es otro que el árbol de la cruz de Jesucristo, el árbol de la Vida para siempre.
 

DECÁLOGO DE LOS SÍMBOLOS DE CUARESMA

simbolos de la cuaresma1.-  La cuaresma es DESIERTO. Es sequedad, soledad, ayuno austeridad, rigor, esfuerzo, penitencia, peligro, tentación.
2.-  La cuaresma es PERDÓN. Las historias bíblicas de Jonás y de Nínive y la parábola del hijo pródigo, son ejemplos de ello.
3.- La cuaresma es ENCUENTRO, es abrazo de reconciliación como en la parábola del hijo pródigo o en la conversión de Zaqueo o en el diálogo de Jesucristo con la mujer adúltera.
4.- La cuaresma es LUZ, como se pone de evidencia, por ejemplo, en el evangelio del ciego de nacimiento. Es el tránsito de las tinieblas a la luz. Jesucristo es la luz del mundo.
5.- La cuaresma es SALUD, símbolo manifestado en textos como la curación del paralítico o la sanación del hijo del centurión.
6.- La cuaresma es AGUA. Es el tránsito de la sed de nuestra insatisfacción al agua viva, el agua de Moisés al pueblo de Israel en el desierto o de Jesús a la mujer samaritana.
7.- La cuaresma es superación victoriosa de las pruebas y dificultades. Es LIBERACIÓN, TRIUNFO. Algunas figuras bíblicas, que sufren graves peligros y vencen en la prueba, son José hijo de Jacob, la casta Susana, Ester, el profeta Jeremías y, sobre todo, Jesús, tentado y transfigurado.
8.- La cuaresma es CRUZ. Signo y presencia permanente durante toda la cuaresma. Prefigurada en el Antiguo Testamento y patentizada con el ejemplo de Jesucristo y como su llamada cargar con ella como condición para el seguimiento.
9.- La cuaresma es TRANSFIGURACIÓN. Es la luz definitiva del camino cuaresmal, preanunciada y pregustada en la escena de la transfiguración de Jesús. “Por la cruz a la luz”.
10.- La cuaresma es el esfuerzo por retirar el fermento viejo e incorporar la LEVADURA NUEVA DE LA PASCUA RESUCITADA Y RESUCITADORA, ahora y para siempre.

35Vaticano, 22 Feb. /ACI/EWTN Noticias)

Al presidir el rezo del Ángelus hoy, Primer Domingo de Cuaresma, el Papa Francisco destacó que estos 40 días son “un tiempo de lucha espiritual contra el espíritu del mal”.
Por ello, el Papa dio como consejo “leer cada día el Evangelio”.
“Cada día leer el Evangelio, meditarlo un poquito, diez minutos; y llevarlo también siempre con nosotros: en el bolsillo, en la cartera. Tener siempre el Evangelio a mano”
El Santo Padre señaló que “el desierto cuaresmal nos ayuda a decir no a la mundanidad, a los ‘ídolos’, nos ayuda a hacer elecciones valientes conformes al Evangelio y a reforzar la solidaridad con los hermanos”.
Citado por Radio Vaticano, Francisco recordó que “el miércoles pasado, con el rito de las Cenizas, ha comenzado la Cuaresma y hoy es el primer domingo de este tiempo litúrgico que se refiere a los cuarenta días transcurridos por Jesús en el desierto, después del bautismo en el río Jordán”.
“Es una prueba de la cual el Señor sale victorioso y que lo prepara a anunciar el Evangelio del Reino de Dios. Él, en aquellos cuarenta días de soledad, enfrentó a Satanás ‘cuerpo a cuerpo’, desenmascaró sus tentaciones y lo venció. Y en Él hemos vencido todos, pero nos toca a nosotros proteger en nuestro cotidiano esta victoria”.
El Santo Padre destacó que “la Iglesia nos hace recordar tal misterio al comienzo de la Cuaresma, porque ello nos da la perspectiva y el sentido de este tiempo, que es tiempo de lucha – en la Cuaresma se debe luchar – un tiempo de lucha espiritual contra el espíritu del mal”.
“Y mientras atravesamos el ‘desierto’ cuaresmal, tenemos la mirada dirigida hacia la Pascua, que es la victoria definitiva de Jesús contra el Maligno, contra el pecado y contra la muerte. He aquí entonces el significado de este primer domingo de Cuaresma: volver decididamente al camino de Jesús, el camino que conduce a la vida. Mirar a Jesús, qué ha hecho Jesús e ir con Él”.
Francisco subrayó que “este camino de Jesús pasa a través del desierto. El desierto es el lugar en el cual se puede escuchar la palabra de Dios y la voz del tentador”.
“En el rumor, en la confusión, esto no se puede hacer; se escuchan solo las voces superficiales. En cambio, en el desierto, podemos bajar en profundidad, donde se juega verdaderamente nuestro destino, la vida o la muerte”.
“¿Y cómo escuchamos la voz de Dios? La escuchamos en su Palabra. Por esto es importante conocer las Escrituras, porque de otra manera no sabemos responder a las insidias del Maligno”.
El Papa alentó a entrar en el desierto “sin miedo, porque no estamos solos: estamos con Jesús, con el Padre y con el Espíritu Santo”.
“Es más, como fue para Jesús, es precisamente el Espíritu Santo que nos guía en el camino cuaresmal, aquel mismo Espíritu descendido sobre Jesús y que nos ha sido donado en el Bautismo”.
El Santo Padre subrayó que “la Cuaresma, por lo tanto, es un tiempo propicio que debe conducirnos a tomar siempre más conciencia de cuánto el Espíritu Santo, recibido en el Bautismo, ha obrado y puede obrar en nosotros”.
“Al final del itinerario cuaresmal, en la Vigilia Pascual, podremos renovar con mayor conciencia la alianza bautismal y los compromisos que de ella derivan”.
Francisco expresó su deseo de que “la Virgen Santa, modelo de docilidad al Espíritu, nos ayude a dejarnos conducir por Él, que quiere hacer de cada uno de nosotros una ‘nueva creatura’”.
El Papa recordó además que hoy comienzan los Ejercicios Espirituales de la Curia Romana, en los que él participará, y los confió a la Virgen María.
“A Ella confío en particular, esta semana de Ejercicios Espirituales que iniciará esta tarde y en la cual tomaré parte junto con mis colaboradores de la Curia Romana.  Recen para que en este ‘desierto’ que son los Ejercicios podamos escuchar la voz de Jesús y también corregir tantos defectos que todos nosotros tenemos, y hacer frente a las tentaciones que cada día nos atacan”.
“Les pido, por lo tanto, que nos acompañen con su oración”, concluyó.

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